¡Hola tradumaníacos!
El mundo de los videojuegos siempre ha ofrecido mucho más que entretenimiento. En esta ocasión, quiero hablaros de un concepto que quizá alguno de vosotros no conozca. Hablo de los juegos serios (serious games), que también se conocen con el nombre de juegos formativos. Son básicamente juegos cuyo propósito principal va más allá de la pura diversión, normalmente con un fin educativo.
¿Por qué dedicar una entrada a esto? Bueno, aunque la profesión del traductor sea tan antigua como el hombre mismo, la formación en Traducción e Interpretación es algo relativamente nuevo. En comparación con carreras como la de, por ejemplo, medicina, la nuestra está en pañales todavía. El mundo de la educación ha progresado enormemente y la tecnología ha desempeñado un papel muy importante al respecto. Hoy en día hay incluso módulos para simular la cabina de un avión para los que en un futuro serán pilotos comerciales. A menor escala, hay videojuegos diseñados para entrenar distintas inteligencias —porque recordemos que hay múltiples inteligencias—. Así pues, podemos entretenernos con un juego de plataformas que mejore nuestra inteligencia espacial, por ejemplo.
Dicho esto, en la entrada de hoy os traigo...
Selección de juegos serios para futuros traductores
Y si ya eres traductor, no está demás reforzar algunas de nuestras preciadas capacidades. He ordenado la selección en 5 capacidades que, según mi humilde opinión, debería tener un traductor profesional. ¿Te atreves a ponerlas a prueba?
1. Memoria. La llaman la prima fea de la inteligencia, pero no podría hacer nada la una sin la otra. Los del gremio tenemos que ejercitarla bien. ¿Recuerdas dónde guardaste ese glosario EN-ES sobre la reproducción del sapo africano que ahora necesitas para un encargo de urgencia? ¿Y ese contacto de tu amigo el jurista para que le eche un vistazo a la traducción de una partida de nacimiento? ¿Esto iba en cursiva? ¿Cómo era el equivalente de esta expresión? Mi selección personal para potenciar esta facultad es Neurolight.
2. Ojo crítico. Somos quisquillosos, eso es deformación profesional. La profesión exige que nos fijemos en los detalles más insignificantes, estemos enfrentándonos a una traducción, una revisión o incluso leyendo una revista en la playa: no podemos apagar nuestra capacidad analítica ni en vacaciones. Con Pattern difference veremos qué tan buen ojo tienes.
3. Inteligencia de enlace. Me he marcado un Shakespeare y me he inventado el término porque no sé si existe la palabra que estoy buscando. Se dice que el conocimiento de los traductores es como un océano de un centímetro de profundidad y es cierto. Somos profesionales que poco a poco van investigando muy distintas ramas del saber. Pero de nada sirve tener muchos nodos de conocimiento si no somos capaces de establecer relaciones entre ellos. Three-seven y Dot Dot Stretch pondrán a sudar esas neuronas vagas.
4. Inteligencia lingüística. Creo que no hace falta decir mucho más. Como posiblemente ya os estéis imaginando, no podía hacer esta entrada y no recomendar el típico minijuego de palabras, pero prometo que Just Words os dará que pensar.
5. Quinta. Sé que me puede la originalidad. Podría haber hecho una lista mucho más extensa, pero ni vosotros vais a jugar a chorrocientos minijuegos, ni yo tengo tantas ganas de ponerme a buscar. El Shogi es el ajedrez de Japón. Es un juego de mesa muy completo con el que tendrás que aprender a desarrollar pensamiento táctico, prever los movimientos del cliente oponente y darte cuenta de que para salir vivo de una partida, tienes que sacrificar algunas piezas.
¡Espero que os haya parecido interesante!


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